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domingo, 22 de diciembre de 2013

Pokémon: La serie

“¿Pokémon? Si es una serie mítica. Todos la conocemos. ¿Qué nos vas a contar de Pokémon que no sepamos? ¿Qué tiene de absurdo?”.

Probablemente, al ver esta entrada te hayas cuestionado eso. Exacto, serie muy mítica. Serie que forma parte de nuestra infancia. Y es cierto, ¿Qué os voy a contar de Pokémon que no sepamos?

La respuesta es: Nada. Simplemente realizaré un breve análisis para demostrar que esta mítica serie es a su vez de las cosas más absurdas creadas por el ser humano.

Comencemos:

La serie está protagonizada por Ash Ketchum, que traducido sería algo como “Ceniza Pseudo-salsa de tomate”. El objetivo de Orlando (A partir de ahora llamaremos a Ash “Orlando”, en honor a la salsa de tomate) es ser un maestro Pokémon, y para ello deberá ganar la prestigiosa liga y hacerse con todos los bichejos. 

Desde un principio, nuestro amigo Orlando, lo de hacerse con todos se lo pasa por el forro de los cojones, pues le veremos capítulo tras capítulo utilizando al Pikachu que le dio el Profesor Oak y a las cuatro o cinco criaturas que decidió capturar porque sí. Pikachu es un ratón amarillo con mofletes rojos que lanza rayos. No le gusta ir en una pokéball porque piensa que eso es de pringaos y que aquí manda su polla. A Orlando le acompaña en su viaje una pelinaranja retrasada y un notas llamado Brock, cuya traducción es “Broca”, como lo de los taladros. El taladros es un señor chino pagafantas que hace comida y cuya aportación en la serie es comportarse como un gilipollas y tirarle los trastos a las enfermeras Joy y a las agentes Mara. 

NOTA: Las Joys y las Maras son un ejército de clones como los de Star Wars pero en médicos y policías con aspecto de señoritas cachondas. 

Como lo de hacerse con todos a Orlando se la suda, va directamente a por las medallas de gimnasio. La serie va narrando su andadura entre gimnasio y gimnasio para que observemos cómo va creciendo. Creciendo como entrenador, claro, porque el niño de los cojones sigue igual. Y NO SE CAMBIA DE ROPA. VAYA UN GUARRO. El caso es que entre gimnasio y gimnasio los caminos son eternos, y encima el puto crío se para en cada capítulo por cualquier gilipollez, cosa que retrasa más el viaje. ¿No ves que si te paras por cualquier cosa no avanzas una mierda, desgraciao? 

Y espera, que aquí no acaba la cosa, que en cada capítulo hacen aparición estelar “Jessie y James”, los malosos de la serie. Son un dúo de subnormales que tienen a un gato que habla como mascota y compañero de asaltos. El objetivo de estos tres alelaos es capturar al Pikachu de Orlando para entregárselo a su jefe: Giovanni. 

NOTA: Giovanni es un Vito Corleone que no paga las facturas de la luz, o que le gusta estar en habitaciones sin interruptores, porque siempre le vemos a oscuras. Tiene un ejército de soldados malvados que roban pokémon, el Team Rocket. 

Jessie y James pertenecen al Team Rocket pero la pifian en cada capítulo, y encima el muy retrasado de su jefe nunca los despide, o los ejecuta o se caga en sus muertos por ser los seres más patéticos de la historia. El caso es que para capturar al Pikachu siguen una especie de ritual: 

1. Aparecen de la nada observando a Orlando en plan stalkers. 

2. Se presentan ante el grupo de Orlando entonando una puta mierda de lema. 

3. A continuación, sacan del bolsillo una mega máquina robotizada que han creado en 5 minutos (deberán ser una especie de ingenieros rusos superdotados) y la usan para atrapar al Pikachu. 

4. Una vez capturado, usan un globaco que tiene forma del cabezón del gato hablador y huyen carcajeándose. 

Minutos más tarde, el Pikachu les suelta una descarga que hace que el globo explote y el Team Rocket despega de nuevo. Orlando recupera a su Pikachu y todos son felices y comen Pidgeys. 

RT si lo entendiste ;-) 

Y ASÍ CADA JODIDO CAPÍTULO. 

NOTA: Cuando los rayos del ratón no sirven porque el Team Retrasito usa protección eléctrica, Orlando saca a un pájaro y pincha el globo de mierda que resucita en cada capítulo. 

Y ASÍ UNA Y OTRA VEZ.

La serie va avanzando de generación en generación con capítulos clónicos, carentes de argumento y con diálogos estúpidos. Hoy en día existen tropecientos pokémon nuevos. ¿En qué cojones piensan los señores que los inventan?

“-Mmm… a ver, cogemos una fregona y... Mmm… que escupa fuego y tenga cuernos y alas… Mmm, sí, muchos cuernos. Los cuernos molan.

-Hacemos que en el juego pueda aprender "Vuelo", ¿no?

-NOOOOOO.

-Pero señor Kawasaki, tiene alas…

-ME DA IGUAL.

-Pero usted inventó a Doduo, que es un kiwi de dos cabezas sin alas. Y joder, ese puede volar y… no tiene alas.

-DESPEDIDO. A LA PUTA CALLE.”

Y así cada día.

Actualmente hay 17 temporadas y más de 800 capítulos, y el puto Orlando sigue sin capturar una mierda. Eso, tú sigue así, haciendo justicia al lema de “¡Hazte con todos!”, cabronazo.


Un saludo.

3 comentarios:

  1. Ya pero te olvidas de Gary, el fucker mas fucker, un tio guay, con Tumblr y todo, que no para de follar y ganar combates. Y de los cazabichos, los folladores vividores del universo Pokemon. Mierda de critica.

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  2. Para entender la serie deberías haber jugado como mínimo a las cuatro primeras generaciones del juego (Azul, Rojo y Amarillo; Oro, Plata y Cristal; Rubí, Zafiro y Esmeralda; Diamante, Perla y Platino). Pero claro, es mucho más fácil juzgar algo desde el más absoluto desconocimiento de lo que significa Pokemon en todo su conjunto. Lo importante de Pokemon es su mensaje de amor hacia los animales, por eso organizar peleas ilegales y los encierran en bolas ínfimas: porque el amor esclaviza. Y además, no se los comen (excepto a algún pokemon que otro que no cuenta porque tienen inteligencias paupérrimas y sensibilidades miserables).

    No-Saludo.

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