He tenido
algunos problemas, pero gracias a mi equipo de fregonas profesionales y
nuestros excelentes servicios (y a que no había nadie en casa), he podido
colarme en mi cocina y ponerme en contacto con mi frigorífico, que casualmente
se encontraba donde siempre. Una vez allí, ha aceptado gustosamente y me he
sentado en la vitrocerámica con un traje de neopreno rosa, una gorra con
hélice, mi bolígrafo de UNICEF y mi cuaderno de Hello Kitty, a hacerle esta
magnífica entrevista:
Antes de nada me gustaría darte las gracias por haber
aceptado mi invitación. Sé que los frigoríficos sois muy fríos y estas cosas os
son indiferentes.
Gacias a ti, ya sabes que siempre estaré dispuesto a
colaborar en todo lo relacionado con entrevistas y cualquier otra cosa que
sirva para darme a conocer.
Bueno, cuéntame un poco cómo es vuestro día a día,
cómo pasáis el tiempo los frigoríficos.
Como todos sabrán, los frigoríficos estamos
continuamente enfriando. Enfriar sería el equivalente al sexo para vosotros,
los humanos. Si no enfriamos, nos cambian por otro.
Y dime, ¿cómo llevas tú lo del desorden y la mal
colocación? Quiero decir, lo típico: la fruta en el fondo detrás de todas las
cervezas, el yogur natural caducado de 1492 que nadie se come, el cuerpo
descuartizado en el último cajón del congelador... Son cosas que quieras o no,
acaban pasando factura. ¿No es así?
Correcto, como bien has dicho, siempre hay algún yogur
que se pasa años y años al lado de la enigmática bombilla o, por poner de ejemplo
mi caso, algún pedazo de carne humana putrefacta que acaba atrayendo a todos
los tejones diabéticos de Asia. No te culpo, ¡pero vaya noche me han hecho
pasar los putos tejones! Mira qué ojeras negras e imantadas llevo hoy, no son
capaces ni de sujetar la inútil dieta de tu madre. ¡Maldita sea!
A decir verdad, algo de culpa sí que tengo, no sabía
dónde meterlo. Cálmate un poco y háblame de tu pasado. ¿Qué hiciste, dónde
estuviste antes de llegar a esta casa de locos?
Cuando me trajo al mundo mi madre, de la cual no
quiero saber nada porque era muy puta y se follaba al primer frigorífico
cuarentón que le ofrecía dos míseros pavos congelados, me quedé solo porque
no me quería y me abandonó en la calle. Al poco tiempo, me enteré de que
murió después de una sobredosis de cartones de leche de rata. Esa pedazo de
puta lamentaba haberme parido. Pasé muchísimos días tirado por ahí hasta
que por fin el Servicio de Sanidad Frigorifística me llevó a una tienda,
“Electrodomésticos Ojete y Hermanos”, que está en la esquina donde zorreaba
la puta de mi madre. Allí estuve un tiempo hasta que desgraciadamente, tú
fuiste a por mí.
Una infancia dura, parece. Ahora quisiera que hablaras
sobre la espalda del frigorífico. Para nosotros es un misterio, hay afortunados
que la han visto una vez. Otros, nunca. Cuéntame.
No te sorprendas con lo que voy a decir, pero nuestra
espalda es feísima. Algunos frigoríficos canis (llamamos así a los frigoríficos
que visten imanes feos y que no han ido nunca a una tienda de electrodomésticos),
intentan disimularla tatuándose delfines con tinta de pulpo albino que brillan
si los pones frente a la pared de una cocina. Pero la mayoría de nosotros
llevamos la espalda al natural. Al fin y al cabo, como bien sabéis, casi nadie
la ve.
Vaya, pues con los humanos canis sucede todo lo
contrario, la mayoría trabajan en una tienda de electrodomésticos. Pero eso ya
es otro tema. Pasemos a otra cosa, ¿qué sabes sobre la historia de los
frigoríficos? ¿Cuál es su origen?
Son muchas las leyendas que se cuentan acerca de
nuestro origen, durante mi estancia en “Electrodomésticos Ojete y Hermanos”
escuché varias hipótesis. Una tarde, un anciano que solamente iba a la tienda a
hablar y a calentarle la cabeza a Ojete y que olía intensamente a freidora y a
alcanfor caducado, contaba que los frigoríficos nacían exclusivamente de una
alcaparra que fuera regada cada día con orina de estropajo. Yo, sinceramente,
no me lo creí. Nunca te fíes de un viejo que huele a alcanfor caducado. De lo
que sí estoy seguro es que el verdadero origen de los frigoríficos se halla
indiscutiblemente en un manual de instrucciones en criollo haitiano.
Para terminar me gustaría hacerte una pregunta
importante, así que responde con sinceridad: ¿Qué opinas sobre los humanos?
Bueno, el mecanismo de un humano es infinitamente más
complejo que el de un frigorífico. Sin embargo, lo que yo estoy viendo desde un
punto de vista externo a los humanos es ignorancia, hipocresía, egoísmo...
Miles de cosas que a la mayoría os están comiendo y dejando huecos por
dentro, como hacen las hormigas con un tomate podrido recién salido de un
frigorífico. Pronto no quedará nada de vosotros, y nosotros, los frigoríficos,
dominaremos el mundo junto a los microondas. Hielo y fuego, frío y calor, Nutella
dura y Nutella lista para untar... Una combinación perfecta.
Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices, pero no
te entusiasmes tanto. Muchas gracias y hasta la próxima.
Gracias a ti y un fuerte abrazo a todos los lectores.
Aprovecho para decir que vendo el tercer cajón del congelador a muy buen precio
y prácticamente sin usar. Nos vemos.
Magnífico, Lozru. Has salido del límite de los 140 caracteres para marcar territorio con tu ingenio e imaginación devastadora. No sé si habrá sido igual con los demás, pero has jugado con mi cerebro y has hecho con él lo que te ha dado la gana, y eso sí que es increíble y merecedor de ovación. Sigue así, fan desde ya. Saludos.
ResponderEliminarJajajajajaja. Me descojono. "Nunca te fíes de un viejo que huele a alcanfor caducado". :________
ResponderEliminar¿A quién le toca mañana? ¿A Jeiter0 o a JLCano? Le espero impacientemente con su nueva creación. Mis dies, Lozru.
ResponderEliminarSencillamente cojonudo. Muy fan de este blog.
ResponderEliminarPor mis varvas, eres un genio!
ResponderEliminarBuenísimo. Eso sí, para entenderlo casi del todo (entender esta paranoia del todo es imposible, o eso creo) he tenido que releerlo varias veces, y cada vez que he vuelto a leerlo he ido encontrando cosas nuevas que no era capaz de comprender la primera vez. Me ha encantado, sigue así.
ResponderEliminarMuy bueno, eres un puto mindfucker.
ResponderEliminar