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miércoles, 7 de agosto de 2013

Gotelé.

<<Y allí veía el rostro de lo que parecía ser mi difunto abuelo, ¿o era una gárgola? No lo sé, pero aquel día no pude salir de casa, ni siquiera moverme de la habitación en la que me encontraba. Mirase donde mirase, veía objetos, figuras, rostros, letras... me estaba volviendo loco. No podía moverme porque sentía que me miraban. Intentaba irme, pero las letras que creía ver decían "NO". Estaba sudando, necesitaba aire fresco. Aquellas cuatro paredes me estaban amargando la existencia. Tuve una excelente idea pero no podía realizarla. Llamé a un carpintero y me entendió a duras penas, pero al fin vino. Le dije que tirase la puerta abajo, ya que yo no podía moverme. Escuchando mi voz se acercó hasta la habitación maldita.>>

—¿Qué ocurre, señor?—preguntó bastante preocupado.
—Me estoy volviendo loco—dijo con la voz entrecortada—. Llevo casi un día encerrado en esta habitación y necesito salir ya. Veo rostros y figuras por todos lados. Ayúdeme.

El carpintero rápidamente se dio cuenta de lo que pasaba. No era la primera vez ni la última. Era el gotelé. El dichoso gotelé. Sus miles de puntitos hacen que la gente con problemas vea figuras, rostros, objetos, palabras... Lo más rápido que pudo, el carpintero llenó de madera las paredes y el techo de esa maldita habitación.

El hombre se tranquilizó mucho, aunque murió al día siguiente en otra habitación, ya que sólo arreglaron una.  




domingo, 4 de agosto de 2013

WC el Valiente


Año 3000 a. 2C.1, el frío invernal de agosto ya se podía sentir en Apeofmfnmeofmwoegn, un pequeño pueblo de Texas. Bueno, no es de Texas, pero como lo he inventado yo, lo sitúo geográficamente donde me sale de las pelotas. Eran las 3:90 de la mañana, los primeros rayos de luz asomaban el pene por el horizonte. Algunos de los gallos sin plumas con relojes tatuados en los bíceps ya empezaban a cantar al unísono “Alarma en do menor, 2º acto”. WC el Valiente, un hombre de unos 30 o 60 años aproximadamente y uno de los habitantes más respetados de Apeofmfnmeofmwoegn por su valentía y coraje, seguía durmiendo profundamente. No era consciente de lo que iba a suceder.

Ya había pasado media hora, los tatuajes de los gallos marcaban las 5:00 AM. Una oleada de aire sacudía con fuerza las tierras de WC el Valiente. Era un ovni con forma de coño que acababa de aterrizar sobre la cosecha de gramófonos en la que WC había puesto tanto empeño y esfuerzo.

—¡Qué diablos es ese ruido! —gritó WC—. ¡Despierta, cariño! ¿Oyes eso? Hay algo merodeando en los gramófonos.

—Sigue durmiendo, WC, seguro que es otra manada de DJ’s —contestó su mujer intentando calmarlo—.

—No puedo, tengo que averiguar qué es ese dichoso ruido —WC se levantó de la cama haciendo un salto al estilo ninja y se asomó a la ventana—. ¡Por la mismísima alcaparra! ¡Es un coño gigante!

—Maldita sea, WC, vuelve a la cama y deja de decir tonterías —insistió de nuevo su mujer sin saber lo que pasaba realmente—.

De repente, las compuertas del ovni se abrieron y una gran cantidad de confetis y humos de colores emergieron de su interior. Entre todo aquel barullo se podía apreciar una sombra, que poco a poco se fue aclarando hasta revelar la figura de un pulpo bípedo que agarraba con su cuarta mano izquierda un ventilador.

—Mhhhmhh, mhhhmhh, mhhhmhh... —se oía respirar—. Soy un extraterrestre, vengo del Quinto Coño, una galaxia muy cercana a la vuestra —explicó el pulpo hablando frente al ventilador—.

—¡Joder, quién es ese! —exclamó extrañada la mujer de WC el Valiente desde la cama—.

—Ven a verlo, solamente es un pulpo con un ventilador —respondió WC como si aquello sucediera a diario en Apeofmfnmeofmwoegn, mientras su mujer se acercaba con desgana a echar un vistazo—.

—Vosotros dos, los de la ventana —dijo el pulpo con su aventiladorada voz de barítono—. Busco un buen sitio para mear, me dirijo al Primer Coño. Es un largo viaje y no aguanto más.

—Maldita sea, ¿y tienes que venir aquí? —preguntó WC ya en el exterior de su casa, a una distancia de 1000 pies de loto2 del pulpo, mientras su mujer le miraba por la ventana muy preocupada—. Vete, ya has hecho suficiente daño a mis gramófonos —le reclamó—.

Entonces, el pulpo se dio media vuelta dándole la espalda a WC y se tiró un corto pedo de 600 segundos. Después, puso el ventilador en su culo a máxima potencia y apuntó hacia WC. Era un buen pedo, olía muy mal, como si hubiera comido excrementos de mapache caducados.

Cuando WC se percató y vio que aquel pedo mortífero iba directamente hacia él, huyó desesperadamente de Apeofmfnmeofmwoegn como si del fin del mundo se tratase. Apenas sin habla, repetía una y otra vez unos versos de Pedo Eructo3 que decían así:

El día final llegará con el viento,
correrá aire a mogollón,
que un pulpo aparezca si miento,
alcaparrón.

Algunos cuentan que se mudó a Asia y montó una zapatería, otros dicen que entró con sigilo en el ovni y se marchó mientras el pulpo se tiraba a su mujer. Demasiadas historias, pero nadie sabe realmente dónde está. Eso sí, WC se había cagado. Water Closet el Valiente se había cagado.



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1 a. 2C.: “antes del 2º Cristo”. Un señor vestido de princesa entra al Vaticano armado con dos pistolas cargadas de arena, dispara al Papa Reloj IIII, y se autoproclama el nuevo Cristo en el año 4900 d. C. (después del primer Cristo, que no tenía pistolas pero le quedaba mejor el vestido).
2 pie de loto: unidad de longitud equivalente a 0,07 metros que fue eliminada del Sistema Métrico Decimal por tráfico ilegal de órganos de perro.
3 Pedo Eructo: Hijo secreto de Anaxímenes de Mileto y Justin Bieber. Filósofo, escritor, cantante, vidente y fontanero ejemplar. Fue campeón de lanzamiento de pedos y eructos diez veces consecutivas.

jueves, 1 de agosto de 2013

El destornillador

Miércoles 23 de Marzo, Teruel.

El conductor del autobús bosteza mientras caen las primeras gotas de la primavera. Un tractor acecha en el horizonte. Se trata de un tractor Panasonic de 16 válvulas que está recogiendo los primeros Risketos de la temporada. El conductor del autobús, al que a partir de ahora llamaremos "Ezequiel Bastante", hurga en su nariz buscando algo que ni él mismo sabe. Sí amigos, hablamos de un destornillador. El autobús se había averiado y Ezequiel Bastante merodeaba la zona en busca del cuñado de alguien:

—¡¡Algún cuñado, por favor, necesito un cuñado que arregle esto!!— gritaba desconsolado.

Pero Ezequiel Bastante no sabía que se encontraba en un pueblo llamado "El hogar del coño", donde el 99 % de los habitantes eran mujeres. Os preguntaréis por ese 1 %. Era un perro que se llamaba "Catástrofe X".
Ezequiel estaba perdido. En el autobús sólo íbamos una niña de 77 años, una pareja de hurones y yo, Cailloü.


Necesitaba salir de ahí, pues el señor Ezequiel Bastante me estaba poniendo nervioso. Saqué una pistola de mi mariconera y por suerte tenía bastantes balas. Me pegué 4 tiros aunque sólo recuerdo el primero. Por suerte, salí de aquel espantoso lugar.