Podría contaros como conocí a la mujer de mi vida, pero no
tengo tiempo, mejor otro día.
Qué demonios, hemos venido a jugar.
Todos conocéis la típica historia de chico conoce a chica,
en ese pequeño bar en el que se cruzan miradas, surge ese primer flechazo que
une a las personas de por vida. Pues bien, yo iba paseando a mi perro (yo a él,
no él a mí, como cada miércoles) y me disponía a sacudirle las últimas gotas de pis de
su pequeño pene, cuando apareció ella.
Una mujer espectacular, octogenaria, con un dulce hilo de
baba colgando de sus arrugados labios. Apenas podía andar e iba arrastrándose
con sus brazos por el suelo mojado (llovía, mucho). Tres infartos, cuatro
clavos y unos dientes de diseño hacían de su cuenta bancaria algo secundario
(lo juro).
Até mi perro a su mano izquierda para poder llevarla a casa (ante
todo, soy un caballero) y en ese momento noté una fuerte atracción entre ellos.
Miradas, lametones y alguna meada en la boca de Segines (así se llamaba ella).
Yo veía que él quería engancharse a su pierna, frotar su
peludo pene contra ella. Poco a poco iba perdiendo la esperanza de poder algún
día c̶o̶b̶r̶a̶r̶ ̶s̶u̶ ̶h̶e̶r̶e̶n̶c̶i̶a̶
casarme con Segi y formar una familia de niños albanos adoptados. Pero
notaba esa conexión zoofílica que les unía y lo único que podía hacer era
separarme de ella.
En ese momento supe que sólo iba a tener una oportunidad de conseguir
conquistar el corazón de Segi, sólo una, y que si realmente la amaba, tenía que
echarle valor y decirle lo que sentía. Así que, totalmente convencido, me
plante frente a ella, le miré a los ojos y con tono sincero y seguro le dije:
“Segi, quiero masajear cada noche la carne entre tus arrugas, acariciar tus
varices y lamer tu papada el resto de mi vida. Quiero casarme contigo”.
No sé si su reacción era de conformidad o no, lo que sí sé
es que tras pronunciar mis últimas palabras, ella sufrió convulsiones y dejó de
respirar. Mañana he quedado a las 18:00 con ella en el tanatorio “La buena
esperanza”, creo que vamos a anunciar algo importante, va toda su familia.
Ah, y al final el perro se la folló.
Dios. Jodido genio. Esta será la historia que conmoverá a Spielberg. Aplausos fuerte para ti.
ResponderEliminarEres el mejor puto escritor de tofa la pagina xDDD tio, casate conmigo.
ResponderEliminarNo te quiero enamorar pero.... tengo 79 años. Llámame. Sin dentadura. Te gustará ;) ;) ;)
ResponderEliminar